Desatascos en despachos

Una inundación puede dar al traste con meses y meses de trabajo. Es uno de los peores problemas a los que se puede enfrentar una empresa: que sus instalaciones se vean dañadas o queden inutilizables. Esto se puede dar por una gama de problemas: desde incendios a inundaciones.

Si bien sufrir un incendio en las oficinas no es algo habitual, sí que hay otras situaciones desagradables que son más frecuentes y que causan una enorme perdida de horas y de eficiencia en el trabajo. Por ejemplo, una inundación. No es nada raro que las cañerías sufran atascos y como consecuencia de ello se inunde parte de las instalaciones de nuestra empresa.

Aquí el tipo de daños puede ser muy variado: desde la perdida de maquinaria o documentación importante, al destrozo absoluto de los sistemas informáticos de la empresa. Y claro, mientras tanto los empleados están parados, sin poder ejercer sus tareas con normalidad.

Si bien esto es una solución, el problema y el daño ya está hecho. Si tenemos una oficina hay varias formas de prevenir que la empresa sufra daños permanentes. Por ejemplo, toda la información, documentos y datos de relevancia deberían guardarse en la nube. Si tenemos un disco duro externo donde hacemos copias de seguridad, pero este también resulta dañado en la inundación, el efecto es exactamente el mismo que si no hubiésemos hecho dicha copia. Usar servicios como Dropbox o Onedrive nos darán más tranquilidad.

Desatascos en despachos

Si las oficinas en que estamos instalados son viejas, es muy posible que estemos en riesgo de sufrir algún tipo de problema. Para prevenirlos, nada mejor que contratar el servicio de mantenimiento que ofrecen estas empresas de desatascos. Normalmente sólo nos acordamos de ellas a posteriori, para arreglar el problema. Pero lo inteligente es prevenirlo.

Como hemos dicho, todo dependerá del tipo de edificio o local en que nuestra empresa ejerza su actividad diaria.

Un ejemplo reciente son los daños que sufrió la empresa HelloGames. En su caso no pudieron hacer nada para evitar el desastre. No se trataba de una rotura de cañerías, la localidad sufrió la crecida de un rio y varias calles quedaron bajo el agua. Es difícil calcular el impacto que supone para una empresa desarrolladora de videojuegos ver sus oficinas totalmente cubiertas por agua.

Perdieron todo. Desde los muebles de los despachos, a el caro equipo informático de desarrollo. Para más desgracia, todo ocurrió en plenas fechas navideñas, con parte del personal de viaje para visitar a sus familias.

Lejos de amilanarse, hablaron publicamente de su situación contando sus problemas en el blog corporativo. A destacar que todo el equipo de la empresa se volcó para dar la vuelta a la situación. Lo primero que hicieron es confirmar que este tremendo revés no retrasaría la fecha de salida de su nuevo producto. Trabajarían las horas necesarias para recuperar el tiempo perdido. Una actitud encomiable. El hablar abiertamente del problema sufrido en las oficinas, despertó la comprensión de sus clientes y varios incluso se ofrecieron a ayudar a la empresa.